La gestión adecuada del bankroll es quizás el aspecto más importante de cualquier estrategia de póker exitosa. Un bankroll bien administrado protege contra la varianza inevitable del juego y permite a los jugadores mantener una estrategia sólida sin temor a arruinarse. Los profesionales generalmente recomiendan mantener entre 20 y 300 buy-ins para el nivel de apuestas que estás jugando, dependiendo de tu experiencia y volatilidad de juego.
La varianza en póker puede ser significativa incluso para los mejores jugadores. Un jugador ganador puede experimentar rachas perdedoras durante cientos o miles de manos. Un bankroll adecuado previene que estos períodos de mala suerte causen un daño catastrófico a tu capacidad de jugar.